
El pan de Navidad gigante superó todos los récord. Alcanzó los cinco metros de altura y llegó a pesar dos mil trescientos kilos. La tarea no fue cosa fácil. Fue una semana intensa de trabajo de por lo menos veinte personas, entre hombres y mujeres de la guardería “Sagrada Familia” de la localidad de El Carril ubicada en pleno corazón del Valle de Lerma y a 35 km de la capital salteña.
El equipo es el mismo que desde hace varios años espera esta fecha para iniciar el trabajo del pan que, luego de ser presentado, es repartido a la comunidad.
El pan tiene la forma de un abeto navideño, con manzanas rojas, dulce de leche y un sin fin de adornos que lo hacen un símbolo emblemático de la Navidad.
Tras la bendición del cura párroco Luis Nanterne, se distribuyeron alrededor de 6 mil porciones entre el público.
Se presentó en la vereda frente a la sede comunal, en la calle Güemes.
Según Gabriela Rodríguez la encargada del equipo pastelero, este año es la décima cuarta edición del pan gigante de navidad y se utilizaron 270 planchas de biscochuelos, 600 manzanas confitadas, 100 kilos de dulce de leche, 80 kilos de grana, 4 mil huevos, 400 litros de leche, 200 kilos de fruta abrillantada, entre otros productos.
“Fue un trabajo increíble. Cada año se superan las expectativas. No solo en la cantidad que hace que el pan de Navidad más grande del país y quizás del mundo, sino también implica un mensaje de paz y amor que transmite el evento. Son miles los que concurren a esta fiesta. Desde localidades vecinas y de otros provincias”, contó el jefe comunal de El Carril, Esteban D'Andrea.
Todos Colaboran
Desde elaborar los panes hasta el inicio de la construcción del pan gigante lleva horas y días. Este año prestaron su ayuda las panaderías “La Nena”, “La Espiga” y “Ruano”. En sus hornos se cocinaron los biscochuelos, alrededor de 230 porciones. Tras la cocción llegó el momento del armado. Doce horas de subir y bajar con mucho cuidado para no dañar la dulce estructura y darle la forma de un abeto con cinco metros de altura y dos y medio de base. Una enorme cadena en su interior hace la suerte de soporte de la enorme masa de pan.
“Este año estamos más duchas con el trabajo, debemos hacerlo con mucho cuidado. Se depositan una por una las porciones de biscochuelos y luego viene lo más difícil con la decoración. Estamos contentos por ser parte de este grupo. No todos los días se elabora un pan con estas características”, contó a El Tribuno Gabriela Rodríguez, jefa del grupo que hizo el trabajo.
Para Todos
La 14ta edición de este evento albergó a cerca de seis mil personas. Además se realizó un espectáculo musical al aire libre. El día estuvo ideal, el cielo estrellado completó la postal de la noche. Tres cuadras de fila bien ordenadas y con paciencia esperó su turno. La porción generosa del pan fue repartida a todos; algunos se repitieron, otros se quedaron con las ganas. La fiesta fue cordial y con ese espíritu navideño que en El Carril se vive de manera muy particular.
Fuente: Diario El Tribuno
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